Economía agosto 2026: inflación al 4,3% y Euríbor cerca del 3%
La economía española cierra agosto con una inflación del 4,3% y el Euríbor cerca del 3%. Y ¿cómo están el resto de datos clave como precio del barril de petróleo, carburantes, electricidad, oro, plata, criptos...?. Así afectan a los precios, a las hi
La economía española llega al final de agosto con una inflación del 4,3% y el Euríbor cerca del 3%.
Agosto termina dejando una fotografía económica bastante menos tranquila de lo que muchos hogares habrían deseado. La inflación, por desgracia, vuelve a generar titulares en España, el precio de la energía sigue imparable y el Euríbor a 12 meses se acerca otra vez al 3%, encareciendo las hipotecas variables y mixtas que revisen en agosto.
Mientras tanto, el Banco Central Europeo, este mes ha decidido mantener los tipos de interés sin cambios y los mercados financieros continúan mostrando una sorprendente fortaleza pese al complicado escenario geopolítico.
En otras palabras, la economía no está parada, ni mucho menos. Se está moviendo en varias direcciones al mismo tiempo y, para el ciudadano, algunas de esas direcciones empiezan a notarse directamente en su bolsillo.
Agosto deja una inflación del 4,3% en España
El dato que probablemente más llama la atención es el del IPC adelantado de agosto. El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha situado la inflación anual en el 4,3%, siete décimas por encima del 3,6% registrado en julio. ¡Es un salto importante!.
La subida está muy relacionada con el encarecimiento de los carburantes y de la energía, en un contexto marcado por las tensiones geopolíticas y el aumento de los costes energéticos. La inflación subyacente, que elimina del cálculo los componentes más volátiles como la energía y determinados alimentos, se comporta mejor y baja una décima, hasta el 2,9%.
Para entenderlo de una manera sencilla: aunque una parte de la cesta de la compra no esté subiendo con la misma intensidad, llenar el depósito, desplazarse o asumir determinados costes energéticos se ha vuelto bastante más caro. Y cuando la energía sube, termina dejando huella en muchos otros productos y servicios.
Para una familia, eso significa algo muy concreto: con el mismo dinero se compra mucho menos.
¿Y qué ocurre con la inflación en Europa?
De momento, en la zona Euro, sólo tenemos el dato del IPC oficial de julio: El 2,9% (que corresponde a julio de 2026, último dato oficial completo disponible a 29 de agosto).
En julio, la inflación de la zona euro subió 0,1 punto frente al 2,8% de junio. España, por tanto, se encuentra, claramente, por encima de la media europea.
Y esta diferencia es importante porque el BCE toma sus decisiones pensando en el conjunto de la zona euro, no únicamente en la evolución de los precios españoles.
El BCE mantiene los tipos de interés
El Banco Central Europeo mantiene, por ahora, una postura de espera. En su última decisión del 23 de julio, el BCE mantuvo sin cambios sus tres tipos oficiales. La facilidad de depósito permanece en el 2,25%, mientras que el tipo de las operaciones principales de financiación se sitúa en el 2,40%.
El escenario, eso sí, está lejos de ser completamente cómodo. El propio BCE está vigilando especialmente el impacto que puedan tener los precios energéticos y las tensiones geopolíticas sobre la inflación. El encarecimiento del petróleo y del gas puede terminar trasladándose poco a poco al resto de la economía.
Y aquí aparece una de las grandes paradojas de este verano: por un lado, los tipos ya están muy por debajo de los máximos alcanzados durante el anterior ciclo de endurecimiento monetario; por otro, el repunte de la inflación dificulta que el banco central pueda pensar alegremente en nuevas bajadas.
El Euríbor vuelve a dar una mala noticia a los hipotecados
Para quienes tienen una hipoteca variable, probablemente este sea el dato más importante de todo el resumen.
El Euríbor a 12 meses termina agosto alrededor del 2,95% de media mensual provisional, frente al 2,855% de julio. Esto supone una subida aproximada de 0,095 puntos porcentuales en un solo mes.
Además, el último valor diario disponible, correspondiente a ayer 28 de agosto, se situó en torno al 2,956%, y ha habido días del mes de agosto donde el valor diario ha superado, incluso, el 3%.
Y hay otro dato que resulta todavía más revelador: hace un año, en agosto de 2025, la media mensual estaba en torno al 2,110%. La diferencia interanual ronda, por tanto, los 0,84 puntos porcentuales. Esto cambia por completo el impacto sobre las hipotecas que revisen este mes.
¿Qué significa esto para una hipoteca variable?
Si la revisión anual de una hipoteca utiliza el Euríbor de agosto, el nuevo índice será sensiblemente superior al que se aplicó hace un año. Dicho de forma sencilla: muchos hipotecados van a recibir un incremento en su cuota.
La diferencia final dependerá, por supuesto, del capital pendiente, los años que queden de préstamo, el diferencial contratado y de si la revisión es anual o semestral. Pero el movimiento del Euríbor durante agosto apunta en una dirección poco agradable para quien esperaba que la factura hipotecaria siguiera bajando.
Y es que aquí se está produciendo algo curioso: aunque el BCE tenga los tipos oficiales bastante más bajos que en los peores momentos de la anterior crisis inflacionista, el Euríbor a 12 meses está recogiendo unas expectativas de tipos y unas condiciones financieras que todavía son exigentes.
El petróleo vuelve a meter presión en los bolsillos
El mercado energético continúa siendo uno de los grandes protagonistas del verano.
El Brent se mueve alrededor de los 88-89 dólares por barril, muy condicionado por la situación geopolítica y por la incertidumbre sobre las rutas de suministro energético.
Y el petróleo no se queda en los mercados financieros, termina llegando a la gasolinera. En España, el precio medio del diésel ronda actualmente los 1,86 euros por litro, mientras que la gasolina 95 se sitúa alrededor de 1,72 euros. No significa que todas las estaciones estén en esos niveles: de hecho, en algunas gasolineras el diésel ya supera los 2 euros por litro.
Para un conductor que llena un depósito de 50 litros, unos pocos céntimos de diferencia por litro pueden parecer poca cosa. Pero cuando se repite cada semana o cada dos semanas, la cantidad acumulada empieza a doler.
La electricidad vive dos caras completamente diferentes
El mercado eléctrico está dejando una de esas situaciones que cuesta explicar con una única cifra. Durante las horas de mayor producción solar, los precios pueden caer hasta niveles próximos a cero. Sin embargo, cuando desaparece el sol y aumenta la demanda, la situación cambia radicalmente.
El 28 de agosto, por ejemplo, el mercado diario español registró un precio medio de 103,78 €/MWh, con un máximo de 216 €/MWh y un mínimo de 0 €/MWh.
La fotografía del mes tampoco es especialmente cómoda para los consumidores. El precio medio del PVPC durante agosto se mueve alrededor de los 169 €/MWh en los datos disponibles a finales de mes, aunque esta cifra no debe confundirse con el precio mayorista del mercado diario.
Así que sí, podemos encontrarnos con electricidad prácticamente a cero en determinadas horas y, unas horas después, con precios varias veces superiores. La explicación está, entre otras cosas, en la enorme diferencia entre la producción solar del mediodía y la demanda de las horas posteriores, además del papel que están jugando el gas y las condiciones del sistema eléctrico.
Para el consumidor, la conclusión es bastante sencilla: elegir bien cuándo consumir puede marcar una diferencia cada vez mayor.
Oro y plata: los activos refugio siguen en el radar
Mientras algunos hogares miran con preocupación la inflación y las hipotecas, los mercados financieros también están buscando protección. Incluso muchos ciudadanos de a pie busca refugio en materias primas como el oro y la plata.
El oro cotiza cerca de los 4.460 dólares por onza troy al cierre del 28 de agosto, después de haber llegado a moverse por encima de los 4.600 dólares durante el mes. ¡La cifra impresiona! y refleja hasta qué punto los inversores siguen buscando activos considerados refugio ante un escenario marcado por inflación, conflictos geopolíticos e incertidumbre económica.
La plata también se mantiene en niveles elevados, aunque aquí conviene corregir otro dato del texto original: la cotización ronda los 66,4 dólares por onza, no 66 euros.
No significa, evidentemente, que el oro vaya a subir indefinidamente. Los mercados pueden cambiar de dirección con mucha rapidez. Pero el comportamiento de estos metales durante 2026 muestra que existe una demanda importante por activos que los inversores consideran una protección frente a determinados riesgos.
Bitcoin vuelve a moverse alrededor de los 80.000 dólares
Las criptomonedas también han vivido un agosto bastante movido. En concreto, la más conocida, el Bitcoin (BTC) llegó a superar los 80.000 dólares durante el mes y terminó la jornada del 28 de agosto alrededor de los 77.830 dólares.
Es decir, sigue moviéndose en una zona que hace unos años habría parecido casi inimaginable, pero que ahora forma parte del paisaje habitual de los mercados. Ten en cuenta que hace poco más de un año estaba por encima de los 100.000 dólares y hace unos meses por debajo de los 50.000.
Eso sí, aquí la palabra clave es volatilidad. A diferencia del oro, Bitcoin no puede considerarse un activo refugio tradicional. Su precio puede experimentar movimientos muy bruscos en cuestión de horas o días. Por eso, aunque comparta protagonismo con el oro en los titulares económicos, el riesgo que asume un inversor es muy diferente.
El Ibex 35 aguanta por encima de los 20.000 puntos
Y mientras tanto, la bolsa española continúa mostrando una fortaleza considerable. El Ibex 35 cerró el 28 de agosto en los 20.041,9 puntos, con una subida diaria del 0,80%. El selectivo mantiene así la histórica barrera de los 20.000 puntos que consiguió superar por primera vez a comienzos de agosto.
La bolsa está recibiendo apoyo de las expectativas empresariales y de determinados sectores, mientras los inversores siguen valorando especialmente el comportamiento de bancos y compañías energéticas.
¿Qué está pasando realmente con la economía?
Si juntamos todas las piezas, la fotografía de finales de agosto es bastante curiosa.
Tenemos una inflación española del 4,3%, muy por encima del nivel que el BCE considera compatible con su objetivo de estabilidad de precios a medio plazo. Tenemos un Euríbor que vuelve a acercarse al 3% y que ha subido con fuerza respecto a hace un año. Tenemos petróleo cerca de 90 dólares y una electricidad que puede pasar de precios prácticamente nulos a más de 200 €/MWh en determinadas jornadas.
Pero, al mismo tiempo, el Ibex 35 permanece por encima de los 20.000 puntos, el oro continúa cerca de máximos históricos y Bitcoin sigue moviéndose alrededor de los 80.000 dólares.
No parece una economía hundida. Tampoco una economía completamente tranquila.
Más bien estamos ante una economía resistente, pero sometida a una presión importante por el lado de los costes energéticos y la geopolítica.
Y esa diferencia importa mucho.
Resumen de la economía de agosto de 2026 para tu bolsillo
IPC España: 4,3% (interanual, dato adelantado) - Menor poder adquisitivo y mayor presión sobre el gasto diario.
Inflación zona euro: 2,9% en julio - España mantiene una inflación superior a la media europea.
Euríbor 12 meses: ≈2,95% en agosto - Las revisiones anuales de muchas hipotecas variables se encarecen.
BCE, depósitos: 2,25% - Condiciona hipotecas, depósitos y financiación.
Barril de petroleo Brent: ≈88-89 $/barril - Presión sobre carburantes, transporte y costes empresariales.
Diésel: ≈1,86 €/litro (de media) - Llenar el depósito sigue siendo caro.
Electricidad mayorista: ≈100 €/MWh en jornadas recientes (Gran diferencia entre horas baratas y horas caras).
Oro: ≈4.459 $/onza - Refuerza su papel como activo demandado en momentos de incertidumbre.
Plata: ≈66,4 $/onza - Mantiene una cotización elevada.
Bitcoin: ≈77.830 $ - Mercado muy volátil alrededor de los 80.000 dólares.
Ibex 35: 20.041,9 puntos - La bolsa española mantiene una notable fortaleza.
La clave para septiembre: inflación, energía y Euríbor
Si hubiera que quedarse con tres indicadores para seguir de cerca durante las próximas semanas, serían estos: inflación, energía y Euríbor.
El primero porque el salto del IPC español hasta el 4,3% complica el escenario de recuperación del poder adquisitivo. El segundo porque el petróleo y el gas están detrás de buena parte de las tensiones actuales. Y el tercero porque es el que toca directamente a millones de familias con una hipoteca variable.
Además, septiembre traerá una referencia especialmente importante: el dato adelantado de inflación de la zona euro, previsto para el 1 de septiembre.
Después llegará la siguiente reunión del BCE, donde los mercados estarán muy pendientes de cualquier señal sobre el futuro de los tipos de interés.
Para los hipotecados, entretanto, agosto deja una conclusión bastante clara: el Euríbor no ha dado el respiro que muchos esperaban. Y con el índice rondando el 3%, la evolución de los próximos meses puede marcar una diferencia importante en el bolsillo de quienes todavía están pagando una hipoteca variable.
Porque al final, detrás de todos estos porcentajes, índices y cotizaciones hay algo mucho más sencillo: la factura que llega a casa a final de mes.