El Euríbor lleva dos días con leves bajadas… pero la tensión sigue: petróleo, inflación y muchas dudas
El Euríbor encadena dos días de bajadas, pero el contexto no da tregua. Te contamos qué está pasando y cómo afectan las tensiones al euríbor y la previsión para abril.
El Euríbor frena ligeramente... pero el problema sigue ahí: petróleo, inflación y mucha incertidumbre.
A primera vista, podría parecer que hay un pequeño respiro. Llevamos dos días consecutivos de bajadas en el Euríbor. Y claro, eso siempre se agradece.
Pero si miramos un poco más allá... la cosa cambia.
Porque sí, baja. Pero el contexto sigue siendo bastante tenso. Y eso hace que la sensación general no sea precisamente de tranquilidad.
El origen de todo: energía, tensión... y efecto dominó
Detrás de todo esto hay una pieza clave: el petróleo.
El bloqueo parcial del Estrecho de Ormuz ha empujado el precio del Brent a una zona incómoda, moviéndose entre los 95 y 110 dólares. Y cuando la energía sube así... pasa lo de siempre.
La inflación, que parecía medio controlada, vuelve a asomar. Es como cuando crees que ya tienes todo bajo control en casa y, de repente, aparece un gasto inesperado.
Pues algo parecido, pero a escala global... y claro, los bancos centrales no pueden ignorarlo.
Bancos centrales más duros de lo esperado
Tanto el BCE (Banco Central Europeo), como la Reserva Federal han optado por una postura más firme: Nada de prisas para bajar tipos... más bien lo contrario.
Se retrasa cualquier alivio... y el mensaje es bastante claro: "si la inflación sigue dando guerra, tocará aguantar tipos altos más tiempo".
¿Resultado?. El Euríbor se mantiene elevado, moviéndose en ese rango incómodo entre el 2,3% y el 2,6%... e incluso algo más arriba.
El Euríbor hoy, 16 de abril de 2026
En este contexto, el dato de hoy deja un matiz interesante:
- 16 de abril de 2026.
- Variación diaria: -0,033 puntos.
Sí, baja, ¡otro día más!, pero aun así, la media provisional de abril se sitúa en el 2,773%, tras 10 días de cotización y habido ya superado la mitad del mes.
Es decir... pequeñas bajadas dentro de un nivel todavía alto.
Comparativa: el salto sigue siendo importante
Si ponemos los datos en perspectiva, la subida acumulada sigue siendo clara:
- Abril de 2025: 2,143%.
- Abril de 2026 (actual): 2,773%.
- Diferencia: Subida de +0,630 puntos.
Más de medio punto en un año.
Y si miramos seis meses atrás:
- Octubre de 2025: 2,187%.
- Diferencia: Subida de +0,586 puntos.
Es decir, aunque ahora veamos pequeñas caídas... venimos de una subida bastante intensa.
¿Cómo afecta esto a tu hipoteca?
Aquí es donde todo aterriza de verdad en la mayoría de las familias españolas. Tomamos como referencia una hipoteca tipo:
- Capital prestado: 167.000 €.
- Duración de la hipoteca: 25 años.
- Tipo de interés: Euríbor + 0,75% (diferencial).
- Modelo de amortización: Sistema francés (las cuotas de todos los meses son iguales).
1. Si estás pensando en firmar ahora
Con el Euríbor actual, la cuota mensual estaría en torno a: 838,10 € al mes.
Y aquí aparece esa sensación incómoda de "¿y si firmo justo antes de que vuelva a subir?"
Porque aunque haya bajado dos días... nadie tiene claro si esto es un cambio de tendencia o solo una pausa.
2. Si te toca revisión de hipoteca
Aquí el impacto es bastante más tangible.
2.1. Revisión anual
- Subida mensual: unos 53 €.
- Impacto anual: aprox. 642 €.
No es un susto puntual. Es más bien ese goteo constante que va ajustando tu presupuesto sin que te des cuenta.
2.2. Revisión semestral
- Subida mensual: unos 51 €.
- En el semestre (6 meses): alrededor de 304 €.
Muy en línea con la anual, pero concentrado en menos tiempo. Y claro... ¡eso se siente!.
Previsión del Euríbor para abril de 2026
Si no hay cambios bruscos (que últimamente es mucho suponer), el Euríbor podría cerrar abril en torno al: 2,811%.
Un nivel alto. Y, sobre todo, muy sensible a cualquier noticia relacionada con energía o inflación.
Sensación final: calma aparente, pero con tensión de fondo
Sí, el Euríbor ha bajado dos días seguidos.
Pero la verdad es que cuesta verlo como una señal clara de alivio.
El contexto sigue siendo complicado: petróleo alto, inflación resistente y bancos centrales en modo prudente (o incluso duro).
Así que más que un giro... parece una pausa.
De esas que te hacen coger aire, pero sin saber muy bien lo que viene después.
Y en este escenario, lo más sensato sigue siendo lo mismo: estar atentos. Porque cualquier cambio, por pequeño que parezca... puede volver a moverlo todo.