El BCE mantiene los tipos en febrero y pone el foco el la fortaleza del Euro
El BCE deja los tipos de interés en el 2% (2,15% la financiación) por quinta vez consecutiva. Con la inflación ya por debajo del objetivo, el euro y la incertidumbre global ganan protagonismo. ¿Qué puede pasar ahora?
El BCE mantiene los tipos sin cambios en febrero... y el euro entra en el centro del debate
No hubo sorpresa. O quizá sí, dependiendo de cómo se mire.
El Banco Central Europeo ha decidido este jueves mantener los tipos de interés en el 2%, tal y como esperaba la mayoría del mercado. Es la quinta reunión consecutiva en la que el BCE opta por no tocar nada, ni al alza ni a la baja. Una decisión que, sobre el papel, transmite calma. Pero que, leída con más atención, deja bastantes matices.
Y es que el contexto invita, como mínimo, a la reflexión.
Inflación por debajo del objetivo... pero prudencia máxima
La inflación cerró enero en el 1,7%, por debajo del famoso objetivo del 2% que tanto repite el BCE. A eso se suma un crecimiento económico algo más fuerte de lo previsto, apoyado en varios pilares que el propio banco central destaca:
Un desempleo en niveles bajos.
La relativa solidez del sector privado.
Y un empuje claro del gasto público en defensa e infraestructuras.
Con estos ingredientes, más de uno esperaba algún gesto. Una señal. Aunque fuera mínima. Pero no ha llegado.
El Consejo de Gobierno, en su primera reunión del año, ha preferido no desviarse de la hoja de ruta y seguir observando. Porque, según el propio BCE, la economía de la eurozona “sigue mostrando capacidad de resistencia en un entorno mundial difícil”. Eso sí, con una coletilla importante: “las perspectivas siguen siendo inciertas”.
Y ahí está la clave.
Un mundo incierto y demasiadas variables abiertas
El BCE no decide en el vacío. Y eso hoy pesa más que nunca.
En su comunicado, la institución subraya que la incertidumbre viene marcada, sobre todo, por:
Las políticas comerciales globales, cada vez más imprevisibles.
Las tensiones geopolíticas, que no terminan de disiparse.
En este escenario, mover ficha demasiado pronto puede ser tan arriesgado como quedarse quieto demasiado tiempo. Y el BCE, al menos por ahora, ha elegido la segunda opción.
Tipos de interés: así quedan tras la reunión
Tras la decisión de hoy, los tipos oficiales se mantienen de la siguiente forma:
Facilidad de depósito: 2%
Operaciones principales de financiación: 2,15%
Facilidad marginal de crédito: 2,4%
Nada cambia. Pero eso no significa que nada esté pasando.
El euro gana protagonismo en el discurso del BCE
Uno de los puntos más llamativos de la comparecencia de Christine Lagarde ha sido el énfasis en el tipo de cambio.
La presidenta del BCE ha explicado que la decisión se tomó de forma unánime y ha reconocido que el entorno externo sigue siendo complicado. En sus palabras, ha pesado especialmente:
El aumento de los aranceles a nivel global.
Y la fortaleza del euro durante el último año.
Lagarde ha ido un paso más allá al advertir de que “un euro más fuerte podría reducir la inflación más allá de las expectativas actuales”. Dicho de otro modo: si la moneda se aprecia demasiado, el problema podría no ser la inflación... sino quedarse corto.
Es un matiz importante. Porque abre la puerta a que el BCE no solo mire los precios, sino también el equilibrio general de la economía.
¿Y qué significa todo esto para el Euríbor y las hipotecas?
Aunque hoy no se hayan movido los tipos, el mercado ya está haciendo sus propias cuentas.
Cada decisión (o cada no-decisión) del BCE influye en las expectativas. Y esas expectativas acaban reflejándose en indicadores clave como el Euríbor, que afecta directamente a millones de hipotecas variables.
Mantener los tipos puede dar algo de estabilidad a corto plazo, pero el mensaje de prudencia y vigilancia constante sugiere que el BCE no tiene prisa por recortar. Al menos, no todavía.
Para muchos hogares, eso se traduce en una sensación conocida: alivio contenido, pero sin celebraciones.
En resumen
El BCE mantiene los tipos en el 2%, reconoce que la inflación está por debajo del objetivo y admite que la economía resiste mejor de lo esperado. Pero también deja claro que el escenario global es frágil y que el euro empieza a ser un factor a vigilar muy de cerca.
Decisión continuista, sí. Pero con mensaje.
Y como casi siempre en política monetaria, más importante que lo que se hace... es por qué no se hace.
Seguiremos atentos... Y a ver que hace hoy el Euríbor diario!!.