El Euríbor empieza esta última semana del año con una leve bajada

El Euríbor arranca la última semana de 2025 con una pequeñísima bajada. Te contamos cómo queda la media de diciembre, qué pasa con las hipotecas y qué mirar de cara a la próxima reunión del BCE en enero del 26.

El Euríbor empieza esta última semana del año con una leve bajada

El Euríbor empieza la última semana de 2025 con una bajada mínima

Es la última semana de diciembre. Últimos días del año. Y sí, también últimos coletazos del Euríbor en 2025.

Quedan solo tres jornadas de cotización antes de cerrar el calendario y el índice más seguido por quienes tienen hipoteca variable nos deja hoy una diminuta bajada, casi imperceptible, pero que confirma una cosa: el Euríbor sigue moviéndose con pies de plomo.

En concreto, el Euríbor baja una milésima en esta sesión. Nada espectacular, la verdad, pero en estas fechas cada pequeño gesto cuenta. Y más cuando muchas familias están haciendo números entre cenas, regalos y el inevitable "a ver qué pasa con la hipoteca el año que viene".

Así queda la media del Euríbor en diciembre de 2025

Con el dato de hoy sobre la mesa, la media provisional del Euríbor en diciembre de 2025 se sitúa en el 2,269%.
Es una cifra que, vista de lejos, parece estable. Pero si la comparamos con hace un año, la historia cambia un poco.

En diciembre de 2024, el Euríbor cerraba bastante más arriba. Por eso, la media actual supone una variación interanual de -0,167 puntos, un descenso que empieza a notarse —aunque sea de forma tímida— en las revisiones hipotecarias.

Y es que el Euríbor no da grandes titulares estos días, pero sí pequeños respiros. De esos que no hacen saltar de alegría, pero alivian.

¿Cómo afecta esta media a las hipotecas de diciembre?

Vamos a bajarlo a tierra, que es donde de verdad importa.

Si tienes una hipoteca media de 120.000 euros, a 20 años, con un interés de Euríbor +1, la cuota mensual quedaría en torno a 681,79 euros, tomando como referencia el valor medio actual del índice.

No es un cambio radical respecto a meses anteriores, pero tampoco es irrelevante. Para muchas familias, esa ligera diferencia mensual acaba notándose a lo largo del año. Y más aún si venimos de periodos donde cada revisión era un pequeño susto.

Quedan solo tres días... y todo puede moverse un poco más

Estamos en la recta final. Solo quedan tres días de cotización del Euríbor en 2025, y aunque no se esperan giros bruscos, cualquier décima arriba o abajo puede ajustar la media definitiva.

La sensación general es de calma contenida. El Euríbor parece haber encontrado una especie de meseta, con movimientos muy suaves, como si también estuviera esperando a que acabe el año para tomar aire.

Previsión del Euríbor para diciembre de 2025

Según nuestras estimaciones, el Euríbor mensual a 12 meses podría cerrar diciembre en torno al 2,278%.

Una previsión prudente, sin sobresaltos, que encaja bastante bien con lo que estamos viendo en las últimas sesiones: pequeñas oscilaciones, sin grandes alegrías ni grandes sustos.

Eso sí, como siempre decimos, hasta que no se publique el último dato, todo sigue abierto.

¿Cuándo será la siguiente reunión del BCE?

Si levantamos un poco la vista más allá del cierre de mes, hay una cita que conviene tener muy presente. Y no, no es una fecha cualquiera en el calendario: hablamos del Banco Central Europeo, que suele marcar el pulso de todo lo demás.

El Consejo de Gobierno del BCE se reúne, más o menos, cada seis semanas. Casi siempre en jueves. La próxima reunión será el 5 de febrero de 2026, en Fráncfort.

Tratarán las decisiones sobre política monetaria que, directa o indirectamente, terminan influyendo en el día a día de millones de los hogares europeos.

Hay, además, algunos meses especialmente señalados en 2026: marzo, junio, septiembre y diciembre. Vienen cargados de más contenido, porque es cuando el BCE publica sus proyecciones macroeconómicas.
Esas previsiones, que a veces pasan desapercibidas, dan pistas valiosas sobre por dónde va la inflación, cómo respira la economía y, claro, qué puede pasar con los tipos de interés... y con el Euríbor.

Y un detalle que no es menor: en los días previos a cada reunión entra en juego el llamado periodo de silencio. Durante ese tiempo, los miembros del BCE evitan hacer declaraciones públicas. Todo queda en pausa. Esa calma —a veces tranquila, a veces algo tensa— suele notarse también en el Euríbor, que aguanta la respiración hasta conocer las decisiones finales.

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