Por qué las hipotecas mixtas ganan terreno en 2025 con un Euríbor cada vez más cambiante
Las hipotecas mixtas están viviendo su mejor momento. Te ayudo a comprenderlas bien y por qué están de moda. Además podrás analizar si podrían ser una opción para tu préstamo.
¿Por qué las hipotecas mixtas siguen ganando terreno?
Durante años, la elección parecía bastante clara: o fijo o variable. Blanco o negro. Pero algo ha cambiado en el mercado hipotecario... y se nota. Cada vez más personas están optando por hipotecas mixtas, una fórmula que antes pasaba bastante desapercibida y que ahora se ha colado en muchísimas conversaciones.
¿Casualidad? No exactamente. Y el Euríbor tiene mucho que ver.
El Euríbor ya no da treguas (y eso pesa en la decisión)
Si algo ha caracterizado al Euríbor en los últimos tiempos es su volatilidad. Subidas rápidas, descansos breves, pequeños vaivenes que no terminan de tranquilizar a nadie. Y claro, cuando el índice se mueve así, la sensación de incertidumbre se instala en casa.
Hoy mismo, 15 de diciembre de 2025, el Euríbor ha subido 0,016 puntos respecto a la jornada anterior. No es una sacudida enorme, pero sí otro recordatorio de que el índice sigue activo, inquieto, sin quedarse quieto demasiado tiempo.
La media provisional de diciembre se sitúa ahora en 2,266%, lo que supone una variación de –0,170 puntos respecto a diciembre del año pasado. Es decir, en comparación interanual seguimos algo mejor... pero el camino hasta aquí no ha sido precisamente tranquilo.
Y es justo en ese contexto donde las hipotecas mixtas empiezan a tener mucho más sentido para muchos perfiles.
Un vistazo rápido a cómo va el Euríbor este año
Si ampliamos un poco el foco, 2025 ha sido un año de ajustes constantes. No ha habido grandes desplomes, pero tampoco una estabilidad clara y duradera. Más bien una sucesión de movimientos que han mantenido a muchos hipotecados con la ceja levantada.
Con el dato actual, para una hipoteca media de 120.000 euros, a 20 años, con un interés de interés de Euríbor +1%, tendría hoy una cuota aproximada de 681,61 euros.
No es una cifra disparatada, pero tampoco es insignificante. Y sobre todo, es una cuota que puede cambiar... y eso es lo que más inquieta a muchos.
Entonces, ¿Qué tienen las hipotecas mixtas que tanto atrae?
La respuesta corta: equilibrio.
Las hipotecas mixtas combinan un tramo inicial a tipo fijo (normalmente entre 5 y 10 años) con un tramo posterior a tipo variable. Es decir, al principio sabes exactamente cuánto vas a pagar. Sin sobresaltos. Sin sustos. Sin mirar el Euríbor cada mañana.
Además, como el tramo fijo inicial de las hipotecas mixtas no suele ser muy largo, los bancos lo tienen más fácil para anticipar cómo pueden evolucionar los tipos a corto y medio plazo. Y eso se nota. Al asumir menos incertidumbre, pueden permitirse ofrecer un tipo fijo más competitivo durante esos primeros años, bastante más atractivo —en muchos casos— que el que aplican en una hipoteca fija a 20 o 30 años, donde el margen de riesgo es mucho mayor.
Y después, cuando el préstamo entra en fase variable, el capital pendiente ya es menor. El impacto de las subidas, si llegan, duele menos.
Para muchos, es una especie de punto medio muy razonable entre dormir tranquilo hoy y no renunciar del todo a posibles bajadas mañana.
Por qué los bancos las están impulsando (y bastante)
Aquí no hay magia. Los bancos saben leer el momento.
Saben que muchos clientes desconfían del variable puro.
Saben que el fijo al 100% puede resultar caro o poco atractivo según el plazo.
Y saben que la mixta suena... sensata.
Además, para la banca, las hipotecas mixtas ofrecen algo interesante: clientes más estables al principio y margen de maniobra después.
No es solo una moda. Es una respuesta directa a cómo se está comportando el Euríbor y a cómo se siente el cliente medio: prudente, algo cansado de sustos y con ganas de certezas.
¿Para quién tiene sentido una hipoteca mixta?
Encaja especialmente bien si:
Quieres seguridad los primeros años, cuando el esfuerzo económico suele ser mayor.
No te convence pagar más por un fijo "para toda la vida".
Crees que el Euríbor podría relajarse a medio plazo, pero no quieres jugártela ahora.
En cambio, no es ideal si:
Necesitas saber exactamente cuánto pagarás durante todo el préstamo.
Tienes un margen financiero muy justo y cualquier subida futura te pondría en apuros.
Prefieres asumir riesgo cero, aunque eso implique pagar algo más.
¿Y qué se espera del Euríbor a corto plazo?
Según nuestras estimaciones, el Euríbor a 12 meses podría cerrar diciembre en torno al 2,292%. Es decir, ligeramente por encima del nivel actual, pero sin grandes sobresaltos si nada se tuerce.
Este tipo de previsiones refuerzan la idea de que el Euríbor seguirá moviéndose... quizá menos bruscamente, pero sin quedarse quieto del todo.
En resumen
Las hipotecas mixtas no están ganando terreno por casualidad. Lo hacen porque encajan con el momento actual: un Euríbor inquieto, unos compradores que buscan calma y unos bancos que saben ofrecer justo eso.
No son para todo el mundo, pero para muchos perfiles se han convertido en una opción sorprendentemente lógica. Y, visto cómo se mueve el Euríbor, la verdad es que cuesta no entender por qué.